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Inflación pasa la cuenta a hogares más vulnerables: ingresos les alcanzan para adquirir menos canastas de alimentos que hace un año

Análisis de la UDD muestra que, si bien los ingresos laborales del primer decil se han recuperado desde 2019, esto no ha sido suficiente para compensar el incremento de los precios, lo que confirma que los hogares se han empobrecido en el período.

Por: Montserrat Toledo / Gráfica: María C. Arvelo | Publicado: Viernes 26 de agosto de 2022 a las 13:30 hrs.
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La inflación lleva meses golpeando los bolsillos de las familias, y los más vulnerables lo sienten con fuerzaEn mayo de este año, los ingresos promedio de los hogares del primer decil -o sea del 10% más pobre- se recuperaron desde el período prepandemia, al alcanzar un nivel nominal estadísticamente indistinguible del que tenían en 2019, pero esto no fue suficiente para compensar el aumento de la inflación. 

Un análisis del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo (CIES UDD) revela que, desde el año previo a la irrupción del Covid-19, el costo de la canasta básica de alimentos ha aumentado un 30%. “Es decir, los hogares se han empobrecido en el período”, resume el documento.

Víctor Martínez, director del CIES UDD, explica que durante 2020 el ingreso laboral de los hogares “cayó mucho”, pero después se empezó a recuperar. Esto, en contraste con la inflación, que “al principio no era tanta y después fue mucha”. 

Agrega que desde el comienzo de la pandemia dicho grupo comenzó a recibir ayudas extraordinarias, lo que llevó a que en 2021 los ingresos totales de los hogares -sumando laborales y todos los adicionales- superaron lo que habían percibido en los años anteriores, o sea “más que compensaron la caída de los ingresos laborales”, precisa el académico. 

Martínez acota que el año pasado el ingreso no laboral creció un 122% respecto a los períodos previos, lo que llevó a los hogares a ganar más que en un año habitual. Pero este año ese cuadro “se ajusta, que es lo que tiene que pasar”, dice.

En 2021 el ingreso total del primer decil (el 10% de menores ingresos) escaló a $ 402.013, mientras que el laboral era de $ 178.193. Este año el total bajó a $ 303.803, y el laboral subió a $ 227.318. Pero el costo de la canasta básica también cambió: el año pasado el ingreso total del 10% más vulnerable permitía comprar 8,4 canastas, y ahora alcanza para 5,4 de ellas. 

“Siempre la inflación ha sido un tema, pero ahora la magnitud del problema es mucho más grande”, dice el investigador. Detalla que esto “lleva a cifras esas sensaciones que de repente uno ve en la calle, que a las personas no les alcanza, porque básicamente están generando las mismas lucas que en 2019, pero con una canasta básica de alimentos un 30% más cara”.

Informalidad explica el problema

El análisis también plantea que “en oposición a lo que uno pensaría, políticas como subir el salario mínimo son poco significativas en este grupo”, debido al alto nivel de empleo informal. El estudio revela que, en contraste a los hogares del 10% más rico, en el cual los ingresos formales representan el 71,8% de los ingresos laborales en el hogar, en el decil más vulnerable los ingresos formales representan solo el 28,9% de lo que percibe el hogar. 

Martínez acota que, en general, las políticas públicas se tienden a pensar desde la perspectiva de lo regulatorio. “Pero por detrás de esa discusión se nos está escapando que los hogares de menores ingresos tiene una característica muy fuerte respecto al resto, y es que sus ingresos son principalmente informales, entonces cambiar las regulaciones desde las horas trabajadas hasta el salario mínimo, no les van a mover mucho su vida”, alerta. 

El autor platea que “otra complejidad” es que las personas tienen ingresos mixtos, en los que los trabajadores complementan sus empleos formales con “pitutos” o propinas, por ejemplo. Y la mezcla de esto implica que menos del 30% de los ingresos laborales del 10% más vulnerable provengan de fuentes formales, en contraste con el décimo decil. 

“Hay personas que están excluidas del mercado laboral, y esa condición está muy relacionada con pertenecer a los hogares más vulnerables”, advierte, pero sugiere que, probablemente al formalizar a ese segmento van a subir sus ingresos con la legislación actual, junto con cambiar sus estilos laborales. 

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